Situación de la industria automotriz mexicana

 





La aparición del nuevo coronavirus y la enfermedad de COVID-19 que desencadenó en una pandemia, que sigue sin poder erradicarse, ha puesto a prueba a todos los sectores sociales e industriales del mundo entero. 

Aunque aún es prematuro otorgarles números a sus repercusiones, puesto que como dijimos anteriormente, se trata de un fenómeno aún en desarrollo, sin lugar a duda muchos de sus efectos, principalmente los económicos, ya son palpables, y los datos arrojados durante estos primeros 8 meses de crisis sanitaria ya permiten llevar a cabo algunas estimaciones.

La llegada a México de esta enfermedad provocó que durante los últimos días de marzo y los primeros de abril del 2020, millones de personas se confinaran en sus hogares, luego de que la autoridad federal decretara formalmente una emergencia sanitaria, ordenando el cierre inmediato e indefinido de todas las industrias catalogadas como no esenciales, entendiéndose como las productoras de alimentos y bebidas, y desde luego, el sector médico y farmacéutico, y todas aquéllas que resultan necesarias para que éstas puedan funcionar.

Lo anterior representó un duro golpe para la mayor parte de los manufactureros nacionales, quienes evidentemente quedaron fuera de la clasificación necesaria para mantener operaciones, obligándolos a enviar a sus colaboradores a casa, y además, haciéndoles llegar sus sueldos, salarios y prestaciones íntegros. 

Uno de los sectores más afectados por estas medidas fue el automotriz; sin embargo, tras permanecer inactivo desde el 23 de marzo y gracias al anuncio e implementación del plan federal del regreso a la nueva normalidad, el pasado 1 de junio del 2020 esta industria reanudó operaciones, mostrando rápidas señales de capacidad de recuperación.

Luego de haber alcanzado mínimos históricos en cifras de producción, exportaciones y ventas durante mayo del mismo año, la reactivación económica sucedida en junio ayudó a moderar esos números, alcanzando una exportación de 196 mil 173 envíos, y vendiendo 61 mil 743 automóviles nuevos en territorio mexicano. 

Además, la reapertura de las plantas automotrices mantuvo su tendencia de recuperación durante julio, mes en el cual la producción se elevó en un 980% y las exportaciones crecieron por 1200%, en comparación con los datos registrados durante junio, cuando se reactivó el sector. 

De mayo a junio, la venta de automóviles nuevos creció en un 50%, lo cual representa un respiro y un dejo de esperanza para quienes forman parte de la industria automotriz.

La entrada en vigor en julio del nuevo Tratado Comercial entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) es otra bocanada de aire fresco para este ámbito, pues se espera que este tratado otorgue certidumbre para la atracción de nuevas inversiones extranjeras productivas, muchas de las cuales podrían inyectarse en esta industria. 

De hecho, la primera de ellas fue la realizada por Bombardier Recreational Products, una comercializadora de vehículos todoterreno, que viene a México para establecer una planta productora en Ciudad Juárez, Chihuahua, con una inversión de 136 millones de dólares estadounidenses, y en la cual se proyecta la generación de más de mil empleos permanentes. 


“Industrias Técnicas Especializadas S.A. de C.V. no se hace responsable de cualquier daño que cause el seguimiento de este texto, en caso de requerir información adicional favor de contactarnos”.

Comentarios

Entradas populares