Decálogo para superar la crisis del coronavirus en mi planta

 







Por increíble que parezca, a seis meses del inicio de la pandemia, podemos decir que aún nos encontramos en una etapa prematura de una de las crisis de salud de mayores dimensiones en toda la historia de la humanidad. 

Si bien, proteger vidas es la prioridad, no podemos perder de vista la relevancia de cuidar los medios de vida; es decir, las actividades económicas que nos ayudan a proveer el sustento y las necesidades personales y del hogar. 

A continuación, expondremos a manera de decálogo, las acciones que puedes implementar en tu planta para superar la crisis que nos ha traído esta sorpresiva enfermedad con su propagación: 

1. Ahorra: El viejo consejo que se nos ha transmitido de generación en generación, a nivel familiar, también aplica cuando de sanear la situación de una empresa se trata. Evaluar los impactos negativos generados hasta ahora, y pronosticar los que podrían desencadenarse en el futuro mediano y a largo plazo, es útil para calcular qué tanto hay que “amarrarse el cinturón”; es decir, esto te permitirá diseñar un plan emergente de negocios en el que la reducción de gastos operativos tanto como sea sanamente posible, el aprovechamiento de las herramientas tecnológicas gratuitas y la sensibilización con la fuerza laboral y de proveedores serán los actores principales.

2. Racionaliza: Las medidas de ahorro no son exclusivas para el ámbito financiero. Calcula tu inventario y compáralo con la demanda de productos que tus clientes manifiestan. De esta manera podrás determinar con precisión cuál es la necesidad de producción, y con base en ella, tomar decisiones sobre posibles paros temporales, así como la implementación de guardias y/o turnos rotativos entre tus empleados, para cuidar su salud y evitar que se expongan a posibles contagios.

3. Propón una oferta oportuna: Si te resulta posible, dale a tus clientes una oferta reducida de tus productos. Esto te permitirá reducir tus egresos, al comprar a tus proveedores únicamente los insumos estratégicos que te permitirán producir las opciones del catálogo reducido, contribuyendo así con el esquema de ahorro.

4. Identifica dónde está la rentabilidad: Concentrarte en la producción y venta de los productos más rentables que conforman tu oferta te permitirá aumentar los márgenes de ganancia, lo cual le inyectará fluidez económica al negocio.

5. Mejora tus relaciones: Disminuir las opciones de tu catálogo e incluso dejar de producir temporalmente algunos de los productos que tus clientes solían demandarte, puede causar en ellos inconformidades y disgustos, que podrían hacer que busquen otras opciones con tu competencia. Mejora tu relación con ellos, enfocándote en hacerles notar las ventajas de trabajar contigo.

6. Piensa en el futuro: Desafortunadamente, aunque implementen estas y otras medidas para sobrellevar la crisis, la realidad es que muchas empresas no lograrán subsistir una vez que ésta concluya. Adelántate y actualiza constantemente tus proyecciones. Otra buena idea es utilizar mañana los recursos que hoy ahorras. 

7. Ajusta todo lo que necesites: Seguramente, durante la implementación de las medidas de emergencia que buscan cuidar al máximo todos tus recursos para enfrentar la crisis, detectarás algunas áreas de oportunidad que siempre han estado presentes, pero a las cuales no les habías prestado atención. Haz que este tránsito por la emergencia te sirva a ti y a tus colaboradores para llevar a cabo todos los ajustes necesarios.

8. Comunícate con tu gente: tus colaboradores, tus clientes y tus proveedores son tus aliados. Juntos están en una especie de barco que necesita mantenerse a flote durante la tempestad pandémica. Aprovecha este momento para abrir como nunca antes todos los canales de comunicación pertinentes con cada uno de ellos, y mantén una relación cálida, sincera y transparente.

9. Mejora en todo lo que puedas: Si bien, anteriormente hablamos de detectar y ajustar de manera interna todas las áreas de oportunidad en tu espacio de trabajo, puedes hacer lo mismo con tus proveedores. Evalúa quienes te ofrecen, por ejemplo, una mejor relación entre calidad-precio-servicio y si es necesario, dale la oportunidad a quien demuestre que puede satisfacer tus expectativas.

10. Piensa en lo peor, haz lo mejor: Durante una crisis, todo puede cambiar de un momento a otro y esto puede ser para bien, o para mal. Asegúrate de pronosticar ambos escenarios, y prepárate diseñando acciones para enfrentar tanto al primero como al segundo.



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