Menos horas de capacitación, misma protección
"No tengo tiempo para capacitarme en esto" es probablemente la frase más honesta que puede decir un jefe de mantenimiento o de compras hoy. Entre atender fallas, coordinar refacciones, revisar presupuestos y apagar el incendio del día, sentarse a estudiar la diferencia entre variantes de un aceite soluble simplemente no está en la lista de prioridades. Y no debería tener que estarlo. El problema no es la falta de tiempo, es el portafolio El aceite soluble para maquinado no es un producto simple. Existe en decenas de variantes según el tipo de material a maquinar, la dureza del agua de dilución, la concentración recomendada, la resistencia a bacterias, la compatibilidad con los metales de la máquina y el tipo de operación (torneado, fresado, rectificado). Cuando una planta trabaja con un proveedor genérico, sin acompañamiento técnico, esa complejidad recae completa sobre el equipo de mantenimiento: alguien tiene que descifrar, casi por prueba y error, cuál de las 15 variantes ...