Funciones del aceite para el motor



Las grasas animales fueron los primeros aceites que se utilizaron para lubricar motores. Con el paso del tiempo, el avance de la tecnología y las nuevas exigencias de los motores automotrices modernos, fueron desarrollándose y apareciendo en el mercado productos lubricantes derivados del petróleo, caracterizados por su mayor calidad y por el cumplimiento de los requerimientos de los motores. 

Actualmente, los aceites para motor de los automóviles están compuestos principalmente de hidrocarburos, algunos cuentan con aditivos que aumentan su calidad y prolongan su vida útil. Para emplearse en cualquier motor automotriz, el aceite lubricante debe cumplir, como mínimo, con las siguientes características:

Lubricar las piezas permitiendo su funcionamiento suave y sin erosión, reduciendo la fricción y el desgaste de las piezas.
Limpiar las piezas del motor de impurezas, contaminantes y residuos para que operen de manera óptima.
Sellar cualquier espacio vacío entre piezas y cámaras de trabajo, para evitar el escape de gases y la pérdida de potencia en el motor.
Reducir el trabajo del motor en altas temperaturas, absorbiendo el calor generado naturalmente por su funcionamiento.
Evitar la corrosión en los metales por la exposición prolongada de las piezas de metal a la humedad o líquidos ácidos.

En los motores automotrices se recomienda utilizar aceites multigrado, ya que estos pueden variar su viscosidad de acuerdo con la temperatura a la que se ven expuestos. Además, ayudan al encendido del motor en frío con su alta viscosidad, ya que cubren con una capa de aceite todas las piezas en cuanto el automóvil es encendido. 

Cuando el vehículo ya se encuentra en uso y la temperatura ha aumentado, el aceite reduce su viscosidad, fluyendo rápidamente entre las piezas y llenando todos los espacios vacíos para evitar la fricción y mal funcionamiento del motor.

Como todos los demás aceites, el lubricante que se utiliza en los motores de los automóviles tiene un periodo de vida útil, por lo que se recomienda revisar su estado cada 2 o 3 días, antes de encender el automóvil. De esta forma se podrá apreciar correctamente cuál es el nivel de aceite y detectar si existen fugas en el sistema, así como el estado del lubricante.

Es importante tomar en cuenta que cada modelo de automóvil requiere un tipo especial de aceite. Los automóviles antiguos fueron fabricados con tecnologías mucho menos precisas, en comparación con las que existen en la actualidad, por lo que las piezas presentan amplios espacios entre ellas y requieren aceites de alta viscosidad que llenen estos huecos. No utilizar el aceite adecuado para tu vehículo puede derivar, no solo en malfuncionamiento, sino en la incapacidad total del motor.

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