El lubricante correcto es la llave para cuidar tu maquinaria y equipo



Quienes trabajan con máquinas saben que pocas cosas son más frustrantes que el desgaste prematuro de su equipo de trabajo. Esto porque, además de costar (mucho) dinero, también ocasiona otro tipo de pérdidas debido a que retrasa los tiempos de trabajo y entregas, y desperdicio de materia prima. Cuando esto ocurre solemos pedir disculpas a nuestros clientes, argumentando que los retrasos son culpa de la maquinaria; pero ¿Realmente lo es? Muchas veces no.

La mayoría de las ocasiones el problema no es de la máquina, sino de alguno de sus fluidos de mecanizado. Detectar exactamente cuál es el origen del desperfecto es posible realizando análisis de laboratorio denominado análisis de fluidos.

El análisis instantáneo de fluidos puede detectar la mayoría de los problemas posibles en poco tiempo, estudiando los siguientes factores: 

Viscosidad: Cuando la viscosidad es incorrecta puede causar que el enfriamiento en la interfaz de la máquina resulte insuficiente. El operador puede tener que compensar con velocidades y avances más lentos en comparación con la operación deseada. El sistema podría tener un contaminante que esté cambiando la viscosidad, diluyendo el paquete de aditivos o lo que sería peor, agregando algo que puede ser perjudicial. 

Contenido de metales: Una alta presencia de partículas de metal en el fluido puede crear corrosión. Las partículas sin filtrar pueden afectar el acabado de la superficie y causar un desgaste prematuro de la máquina. 

Contenido de aditivos: La dilución del paquete de aditivos puede ser una indicación de que los componentes de lubricidad se han agotado. En algunos casos, es necesario utilizar un aceite de espiga para mantener el fluido funcionando en su nivel óptimo. Es necesario verificar el contenido de aditivos, pues con esto también podemos diagnosticar la presencia de algún contaminante en el sistema. 

Nivel de agua-calidad de la emulsión: ¿Hay agua en su fluido de corte recto? ¿Tu emulsión es estable y no se separa? Es muy importante determinarlo.

Concentración: Los fluidos fabricados a base de agua son la causa número uno de prácticamente todos los problemas relacionados con la longevidad y el rendimiento del lubricante. A veces, los valores del refractómetro pueden verse alterados con la contaminación (aceites, metales, agua dura), que causan una lectura falsamente alta. Los análisis de laboratorio cuentan con otros métodos para validar la concentración sin depender de lecturas sólidas disueltas, por lo que son la mejor opción para un diagnóstico certero. 

Como vemos, un análisis fluido puede revelar tanto un grave problema, como otro que sea simple y fácil de resolver. En este punto, existen algunas medidas prácticas que se pueden llevar a cabo para tener de vuelta en la operación la maquinaria rápidamente, por ejemplo: 
Filtración: Es importante contar con un filtro limpio y adecuado para el tipo de máquina en cuestión. Una tendencia actual es la microfiltración avanzada que ayuda a mantener los sumideros limpios y libres de contaminantes.

Reducción de la contaminación: Una vez que se identifica la presencia de un contaminante, se debe reducir esa cantidad, o mejor aún, eliminarlo. 

Mejor mantenimiento de la concentración: Es importante que el fluido que se coloca en la máquina permanezca en las mismas condiciones durante toda su vida útil. La viscosidad perdida, los contaminantes, la dilución y otros factores pueden “cambiar” las propiedades de un fluido, convirtiéndolo en uno que no es adecuado para el uso para el que originalmente fue destinado. 

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