Las grasas industriales para altas temperaturas, explicadas



Las grasas industriales se emplean para proteger la maquinaria, ayudarla a soportar cargas, refrigerar y sellar sus piezas. A continuación, explicaremos el funcionamiento de las grasas industriales diseñadas para emplearse en equipos expuestos a las altas temperaturas:

Grasa Alimenticia: Se trata de una grasa sintética que se distingue por su estabilidad. Se fabrica a base de jabón complejo de aluminio especial. Junto con los aditivos óptimos, conforma un paquete ideal para el desempeño de equipos de la industria alimentaria. Cuenta con ventajas importantes, entre las que destacan:

Compatibilidad con los sellos utilizados convencionalmente en la industria alimenticia
Alta resistencia al lavado por agua y humedad
Registrada por la NSF como grasa de grado alimenticio para contacto incidental (Clase H1)
Gran resistencia a la oxidación
Ideal para cargas elevadas
Elevada capacidad de bombeo a bajas temperaturas
Excelente estabilidad mecánica y a la oxidación
Alto punto de goteo
Disminuye los problemas de contaminación
Protege contra la corrosión

Grasa Mineral: Estas grasas son diseñadas especialmente para mejorar el funcionamiento de cojinetes, rodamientos, molinos y laminadoras. Se distinguen por soportar temperaturas de hasta 180 grados centígrados. Sus principales ventajas son: 

Vida útil prolongada
Se fabrica en grados 000,00,0,1,2,3,4 y 5
Su aplicación es fácil

Grasas Sintéticas: Las grasas sintéticas se distinguen por solventar necesidades de alta eficiencia. Sus aplicaciones son diversas, ya que sus ventajas incluyen: 

Gran resistencia a temperaturas altas, incluso superiores a los 300 grados centígrados 
Elevada capacidad anti-desgaste y extrema presión EP.
Ideal para emplearse en maquinaria de altas revoluciones
Elevado punto de goteo que las vuelve resistentes a la oxidación y corrosión
Manejo fácil
Prolongada vida útil
Disponible en los grados 000,00,0,1,2,3,4 y 5

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