Aceites para forja. Cuida tu máquina (Propiedades de un excelente aceite).



Para empezar, definamos en que consiste el proceso llamado FORJA. La forja es el trabajo de metales que mediante martillos y dados, prensas, extrusoras o laminadoras da forma a barras, alambres, placas o láminas de distinto tipo de metales.

En función de la temperatura del metal sometido al proceso de forja, esta se puede calificar como: 

Forja en frío (el trabajo del metal se realiza a temperatura ambiente)
Forja en caliente (el trabajo del metal requiere un calentamiento previo de él)

Para este tipo de trabajo se han desarrollado lubricantes altamente especializados, ya que la variedad de metales (ferrosos y no ferrosos) y severidad de procesos es muy amplia. Sin embargo, podemos listar las funciones principales y deseables en la gran mayoría de productos:

Proporcionar lubricidad durante el trabajo de forjado.
Absorber y disipar el calor generado.
Retirar del punto de contacto de la pieza y la herramienta las partículas metálicas generadas.
Proteger contra la corrosión tanto a la pieza como a la máquina.
Procurar la máxima productividad de herramientas, matrices y demás componentes 

De acuerdo a la composición química de los lubricantes para forja es posible encontrar disponibilidad de los siguientes productos:

I) Aceites de uso directo: Son aquellos cuya composición es aceite mineral y aditivos. Se utilizan tal cual los proporciona el proveedor y están recomendados para operaciones consideradas de alta severidad y por lo tanto requieren que sus componentes aseguren sean de alta lubricidad.

II) Aceites solubles al agua: Son aquellos cuya composición permite que se puedan diluir en agua. 

El proveedor suministra estos productos en forma de un concentrado, el cual debe ser previamente diluido en agua por el usuario final. Dentro de este apartado podemos encontrar la siguiente subclasificación:

a. Solubles minerales: Una vez diluidos forman emulsiones de apariencia turbia lechosa. Se recomienda su uso en operaciones de alta y mediana y severidad que requieran lubricidad importante y muy buena refrigeración.

b. Solubles semisintéticos: Estos productos contienen principalmente agua y aditivos base mineral, una vez diluidos forman emulsiones transparentes o translucidas. Se recomienda su uso en operaciones de mediana severidad, pero principalmente muy buena refrigeración.

c. Solubles Sintéticos: Estos productos están formulados principalmente con agua y químicos solubles, están totalmente libres de aceite mineral, una vez diluidos forman soluciones totalmente transparentes. Se recomienda su uso en operaciones ligeras, de alta velocidad y materiales de baja dureza. 

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