Aceites hidráulicos. Cuida tu máquina (propiedades de un excelente aceite).




El primer paso para el cuidado y el óptimo funcionamiento de nuestro sistema hidráulico es asegurarnos que el fluido hidráulico seleccionado tenga las propiedades adecuadas para su desempeño.

Esas propiedades pueden variar de acuerdo a las condiciones específicas de funcionamiento en ciertos procesos, pero a continuación se listan las más generales:

§  Viscosidad adecuada

La viscosidad es la propiedad física más importante de un aceite. Esta propiedad se define como la resistencia que ofrece un fluido al movimiento. En el caso de los lubricantes, la unidad de medición mas comúnmente usada es el centistoke (cst).

Usar la viscosidad adecuada permitirá el funcionamiento eficiente del sistema hidráulico.
Un valor de viscosidad anormal (± 15%) usualmente representa la presencia de un problema en el sistema.

  • Buena conductividad térmica
El aceite debe tener la habilidad de desprenderse fácilmente del calor absorbido durante el periodo de trabajo.

  • Resistencia a la oxidación (degradación)
El aceite se oxida al ser sometido a trabajo prolongado y a altas temperaturas. Esta oxidación produce lodos (gomas, lacas y barnices) que se depositan en las superficies internas del sistema hidráulico. La pureza de las materias primas aseguran esta propiedad.

  • Protección antidesgaste (AW)
El aceite hidráulico debe proteger contra el desgaste a la bomba y demás componentes del sistema hidráulico. El uso de la viscosidad adecuada y la presencia de aditivos que impartan esta característica permite que nuestros sistemas puedan trabajar bajo condiciones de alta presión.

  • Protección contra la corrosión y la herrumbre
Los sistemas hidráulicos siempre están expuestos a presencia de humedad, la cual puede producir corrosión y herrumbre en el metal.
La herrumbre es abrasiva y cuando las partículas de ella se encuentran suspendidas en el aceite causan desgaste de los componentes del sistema hidráulico.
Por lo anterior, nuestro fluido hidráulico debe contener en su composición aditivos que inhiban este mecanismo.

  • Características antiespumantes
El fluido hidráulico del sistema está en constante circulación y turbulencia, lo que puede producir algo de espuma. El aceite debe tener la habilidad de romper rápidamente las burbujas de aire formadas.
Las propiedades antiespumantes dependen del tipo de aceite base (materia prima), el grado de refinación, la viscosidad y los aditivos utilizados.

  • Demulsibilidad
La humedad puede entrar al sistema hidráulico a través de contaminación o condensación.
El aceite naturalmente separa el agua, pero debido a la condición de alta presión y turbulencia se puede llegar a mezclar. Es por esto que un lubricante de calidad debe estar formulado con aditivos que mejoren la propiedad natural de demulsibilidad.

  • Baja volatilidad
Se requiere que el aceite tenga un alto punto de inflamación, lo que reduce la  volatilidad (evaporación) disminuyendo el consumo de aceite y el riesgo de incendio.

  • Estabilidad térmica
La viscosidad es función de la temperatura, es decir, al haber cambios en la temperatura, el fluido hidráulico sufre cambios en su viscosidad. Se ha definido un indicador para medir esta propiedad, llamado índice de viscosidad (IV); un lubricante de buena calidad debe reportar valores en su IV de por lo menos 95.


Lo anterior menciona las propiedades mínimas deseables que un buen lubricante debe presentar para un buen funcionamiento, aunque existen otras propiedades deseables en procesos y condiciones particulares.


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