¿Cuáles son los usos de los aceites y lubricantes?



Cuando pensamos en el uso de lubricantes y aceites, generalmente consideramos que sus aplicaciones únicamente están destinadas al campo industrial o mecánico. Sin embargo, estas sustancias están presentes en muchos procesos simples de la vida cotidiana. Seguramente tienes uno o varios en casa, y lo más probable, es que los pases desapercibidos.

Tanto profesionales de la reparación como amas de casa, estudiantes, deportistas y prácticamente para desempeñar sin contratiempos cualquier actividad, las personas necesitan de vez en cuando echar mano de los lubricantes y la protección que le brindan a sus herramientas y equipos.

En la industria, estas sustancias adquieren una relevancia digna de mencionarse aparte, ya que se encargan de proteger de factores como la contaminación, la oxidación y el envejecimiento a sus piezas, y evitar el desgaste de la maquinaria que pone a funcionar todo el engranaje. 

Las grasas y lubricantes que se aplican a los equipos industriales, que a su vez hacen posible que las grandes empresas puedan operar, suelen comercializarse en diferentes presentaciones, pues los hay sólidos y líquidos. Los primeros los hallamos como polvos o grasas, mientras que los segundos son los más populares pues se trata de los aceites. 

Así como cada máquina está diseñada de forma particular y cumple diferentes funciones a las demás, los lubricantes son fabricados con especificaciones que hacen que cada una de ellas pueda aumentar su rendimiento y prolongar su tiempo de vida útil. Sin embargo, los lubricantes industriales comparten algunas características y usos generales que te presentamos a continuación: 

Lubricante: Por supuesto, la propiedad que le da nombre a la sustancia es la de la lubricación. Con ella se evita la fricción, el desgaste y el envejecimiento prematuro de los equipos industriales. 

De limpieza: Las grasas y lubricantes tienen la capacidad de desprender grasas y restos de otras sustancias sobre las diversas partes de la maquinaria industrial, evitando la formación de sarro y moho, además de remover restos de pegamento, para evitar que estos residuos afecten su funcionamiento. 

Antioxidante de maquinaria: La capacidad de penetración del lubricante es capaz de superar al óxido ya formado, eliminarlo y evitar así la corrosión en las piezas de tus máquinas industriales.

Des humecta y afloja piezas:  Algunos aceites y grasas industriales son capaces de eliminar la humedad que, en caso de presentarse, pone en serio peligro las partes de la maquinaria en las que intervienen componentes eléctricos. También poseen la capacidad de revertir el daño que la oxidación ha ocasionado en las piezas de metal, aflojándolas para remplazarlas, o bien, mejorando el funcionamiento de aquéllas en las que el óxido aún no ha impedido por completo su funcionamiento ideal.  

Comentarios

Entradas populares